Caza enlatada

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Caza enlatada

Mensaje  TEORICO el Miér Ago 31, 2011 11:44 am



El Periódico Extremadura | Miércoles, 31 de agosto de 2011


A rebufo de la media veda y a salto de mata de la apertura de veda general, me gustaría trazar unas líneas sobre la equivocada trayectoria en la que se halla el contexto cinegético español. Sin lugar a dudas, la desvirtuación de la realización de la caza en España es uno de los fenómenos que más daño está infringiendo a la recuperación y a la salud de nuestras poblaciones cinegéticas salvajes autóctonas, ya sea respecto a la caza mayor o menor. Por eso, la cómoda alternativa de la caza a demanda junto a la moda de la medallitis montera es un método más hacia la eliminación de la actividad cinegética española al estilo clásico y puro; pero sobre todo, es una falta de respeto hacia la nobleza e indomabilidad de las especies cinegéticas. La carencia actual de piezas de caza debido a factores ya asumidos como son la presión agrícola, ganadera, urbanística, cinegética- y otros factores de carácter biológico-ecológicos que afectan a los territorios cinegéticos españoles, han derivado en actividades cinegéticas lucrativas que absolutamente nada tienen que ver con la pasión y la acción de la caza.

XLAS GRANJASx cinegéticas son la prueba palpable del ocaso que sufre la actividad de la caza en sus modos tradicionales. Estas granjas cinegéticas crían la caza como de si animales domésticos se tratara, minimizando así, la selección natural que transfiere al animal la capacidad de subsistencia y bravura en su medio natural, para después soltarlos en insalubres cercones de 300 hectáreas para su posterior abatimiento por cazadores de revista. Para más inri, resulta que a ilustres y experimentados cazadores como el marqués de Valdueza, presidente de la Junta Nacional de Homologación, les parece inocuo esta mercadería que se está desarrollando con las especies de caza, llegando incluso a insinuar en un periódico de tirada nacional hace algún tiempo, que el hecho de que un venado sea criado y cebado al más puro estilo ganadero no supone un problema ético a la hora de cazarlo ni de homologarlo después de abatido. Me pregunto qué le parecería a este noble señor matar un rebaño de machos cabríos y a posteriori verificar cuál de ellos tiene el cráneo más grande; pues algo parecido es lo que sostiene esa despistada argumentación. Los viejos monteros prefieren antes una res de tamaño medio pero bravo que una descomunal cornamenta doméstica. La caza tiene su razón de ser precisamente en el hecho de que los cazadores somos conscientes de que el animal al que perseguimos es fiero, escurridizo e inteligente; en el momento en que el animal no busca estrategias de escape debido a su carácter manso, deja de ser caza para transformarse en matanza. Desde que llegaron a nuestros cotos las hordas de constructores y horteras con dinero, la política y administración cinegética no ha continuado de resbalarse hacia tendencias consumistas que lastran este ancestral y hasta hace poco vital quehacer del hombre; por eso, es imperativo que la legislación en materia de caza favorezca y proteja las modalidades de caza más acordes con el equilibrio ecológico y el respeto a la naturaleza salvaje de las especies, erradicando de nuestros parajes falsos modos de cazar que a la postre arruinarán irreversiblemente el potencial genético de las piezas, además de la esencia y placer de salir al campo para disfrutar de una jornada cinegética en comunión con la Naturaleza.

Cebar y cruzar genéticamente las especies de caza mayor con el único objetivo de ofertar trofeos al demandante, así como sembrar de patirrojas mansas los barbechos, significa subyugar la verdadera actividad de la caza a intereses ajenos al mundo cinegético. Si la cazadería sigue imponiéndose como modo de ejercer la caza, y la licitación de proyectos y granjas cinegéticas sigue en auge, puede que en unos años nos situemos en el punto de no retorno, en el cual, la caza entendida al modo tradicional tenga los días contados. Es responsabilidad de los dueños y gerentes de los cotos y de un adecuado marco normativo, el que el mundo de la caza no se deje embaucar por billeteras abultadas que no sienten la pasión de la caza, creyendo que este arte solamente se basa en apuntar y gatillear incesantemente el arma de precisión hacia masas de carne paralizadas. Si los cazadores de sentimiento no deseamos que la caza se transforme en una especie de tiro a la diana, hemos de reivindicar a quien corresponda que este deporte, arte y pasión no va a ser otra víctima ni de la incapacidad política ni del poder corruptor del dinero.
avatar
TEORICO
MIEMBRO DE HONOR
MIEMBRO DE HONOR

Mensajes : 1327
Fecha de inscripción : 28/03/2010

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.