Diferencias macroscópicas entre el perro y el lobo ibérico.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Diferencias macroscópicas entre el perro y el lobo ibérico.

Mensaje  Admin el Jue Ago 05, 2010 12:11 am

RESUMEN
Se analizaron muestras de pelo de lobo ibérico (Canis lupus signatus) y perro (Canis familiaris) – pastor alemán y mastín- a través de variables macroscópicas, con los objetivos de identificar las posibles diferencias morfológicas existentes entre ambas especies y la consecución de posibles criterios aplicables a la determinación de las muestras de pelo mediante un método rápido, práctico y económico. Se plantea como un método complementario a los estudios de tipo genético, somatométrico y craneométrico. En el presente estudio se recogieron muestras de pelos cobertores GH1 y GH2, seleccionando la zona dorsal de los cánidos, de las que se tomaron medidas. Las variables macroscópicas utilizadas fueron la longitud del pelo y el número de bandas, sobre una muestra de 125 pelos de lobo, 125 de perro pastor alemán y 125 de mastín. Se identificaron diferencias significativas en el número de bandas por pelo entre ambas especies, siendo el valor modal para los lobos de 4, 1 para el pastor alemán y 2 para el mastín. Encontramos diferencias significativas en la longitud de los pelos de lobo respecto a los pelos de perro. Estos resultados sugieren la utilidad de esta técnica para aportar nuevos enfoques complementarios a los ya citados para la identificación de cánidos a través de los diversos tipos de muestras
biológicas.
INTRODUCCIÓN
El estudio del pelo es complejo, aunque ha sido desarrollado ampliamente dando cuenta de la capacidad de este tipo de material biológico para la descripción de las especies (Darsonval 1931, Barthelemy 1946, Dziurdzik 1978, Faliu et al. 1979, Keller 1992, entre otros). Así, se llegó a afirmar hace ya tiempo que al ser los pelos
una réplica de la epidermis, y característicos en todos los mamíferos, permiten hacer una clasificación comparable a la clasificación zoológica basada en la dentición (Stolz 1941) y que los pelos son un medio determinante para reconocer las familias, los géneros, las especies y, a veces, las subespecies y razas (Keller 1992). Cabe citar la realización de varias guías específicas sobre la identificación de pelos (Marcos- Abad 1955, Faliu et al. 1979, 1980; Keller 1980, 1981, 1992), destacando la de Teerink (1991) con una descripción muy gráfica de los tipos de pelo (GH0, GH1, GH2 y UH) que se pueden encontrar en un mismo individuo. La investigación de pelos de mamíferos fue utilizada en análisis variados, como la identificación de pelos de presas en egagrópilas de rapaces nocturnas (Twigg 1975, entre otros muchos), de chimpancés en pelos contenidos en excrementos de león (Inagaki y Tsukahara 1993), en investigaciones forenses (Rowe 1997), como factor de regulación de los parámetros fisiológicos del ciervo (Bubenik 1996) y en general en la mayoría de los análisis de heces de carnívoros para estudios de hábitos alimenticios.
En el caso del estudio macroscópico comparativo de pelos de cánidos se pueden citar dos tipos distintos de aproximaciones al respecto, la realizada por Kennedy (1982) con propuesta de guía dicotómica convencional y la de Markov y Milena (1996) basada en las distintas coloraciones de los pelajes. Para el caso de los cánidos ibéricos, desde el punto de vista del análisis morfológico de los pelos, apenas hay estudios en la Península Ibérica que aborden el tema. Daniels et al. (1998) apuntan la complejidad y dificultades de la taxonomía convencional cuando se usa para distinguir un tipo salvaje de su forma domesticada cuando hay cruces. A pesar del aumento de la dificultad que los cruces entre perros y lobos pueden dar a la distinción entre las dos formas, éstos parecen muy minoritarios en términos poblacionales (Vilà y Wayne 1999). En estos casos, puede utilizarse para distinguir dos formas muy relacionadas entre sí, un rango de criterios morfológicos y genéticos, como señalan también Daniels et al. (1998) para los gatos montés y doméstico.
Todas las especies del género Canis están estrechamente relacionadas genéticamente, hasta el punto de que pueden cruzarse y tener descendencia fértil, y de ellas, el lobo y el perro son los parientes evolutivos más cercanos (Vilà y Wayne 1999). Parece haber poca separación genética entre ellos, debido a una relativamente reciente separación entre ambas especies (Vilà et al. 1997). Ello conlleva la dificultad en discernir fenotípicamente, en algunas ocasiones, entre lobos y perros. Así, los análisis de marcadores genéticos indican que a partir de varios grupos de lobos diferentes se originaron los perros en distintas etapas, hace unos 100.000 años
(Vilà et al 1997).

Trabajos recientes (Vilà et al. 1997, Vilà et al. 1999, Vilà y Wayne 1999, Llaneza y Vilà 1999) ponen de manifiesto esa diferenciación a nivel genético, a pesar de la existencia de híbridos fértiles entre el perro (Canis familiaris) y el lobo (Canis lupus). Además, en el caso del lobo ibérico (Canis lupus signatus Cabrera, 1907) incluye la diferencia aparentemente marcada de pelaje, entre el lobo y el perro, teniendo como resultado un fenotipo muy estable de la forma lobo frente a las formas perro, asociado a las diferencias fisiológicas y etológicas existentes entre ambos tipos de cánidos (Vilá 1993). Los últimos estudios en marcadores nucleares y en DNA-mitocondrial sugieren la existencia de diferentes influencias filogeográficas y paleohistóricas en las estructuras conformadoras de la genética poblacional en los grupos de lobos, perros y coyotes, tendentes a representar diversos episodios de aislamiento, migración e hibridación (Vilà et al. 1999, Vilà y
Wayne 1999). No obstante, no se ha observado una significativa introducción de marcadores genéticos de perros en las poblaciones de lobos. La hibridación puede no ser un problema importante entre lobos y perros debido a las diferencias fisiológicas y de comportamiento, que conllevarían un bajo número de apareamientos y pocas probabilidades de supervivencia y reproducción en libertad de los híbridos (Vilá y Wayne 1999).
El presente estudio biométrico, basado en la identificación de pelos, pretende ser de utilidad en la diferenciación de las especies de cánidos, complementariamente a otras herramientas de análisis como son el estudio del tamaño del cuerpo, del esqueleto, de la craneometría y del pelaje.

El estudio sigue [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

_________________
Cazar no es matar
avatar
Admin
Admin
Admin

Mensajes : 584
Fecha de inscripción : 27/03/2010
Edad : 75

http://monterosribeirasacra.forosactivos.biz

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.